El cabeza de lista del Partido Popular a Les Corts Valencianes por Alicante, Pepe Císcar, asegura que “la reducción de impuestos que propone el Partido Popular llegará a todos los alicantinos frente a la sangría que ha supuesto el Consell del PSOE y Compromís”, con un incremento del 31% de la presión fiscal en una legislatura. El Partido Popular presentó este sábado “la mayor revolución fiscal de la historia de la Comunitat y los alicantinos lo notarán en sus bolsillos desde el primer año”.

“La reducción de impuestos ayudará a empresarios y autónomos a crear empleo y permitirá salir adelante a aquellos con menos recursos”, asegura Císcar. Entre las medidas comprometidas por Isabel Bonig en el programa electoral se encuentra la negativa a implantar la tasa turística “que será una realidad si el PSOE y Compromís vuelven a gobernar con Podemos en la Generalitat” y que “el Partido Popular es el único que se compromete a no ponerla en marcha». El candidato popular recuerda que “socialistas y nacionalistas solo buscan nuevas tasas para pagar sus chiringuitos, televisiones y enchufes a costa de los empresarios y trabajadores”, como en el caso del sector turístico.

Estas medidas anunciadas por la candidata popular a la Generalitat Valenciana, Isabel Bonig, se centran en “la rebaja del 7% del tramo autonómico del IRPF con ingresos anuales inferiores a los 35.000 euros al año, la reducción del IRPF para todas las familias que tengan o adopten un hijo (en 600 euros el primero, 700 euros el segundo y 900 euros a partir del tercero, la eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el Impuesto de Patrimonio y el Impuesto Medioambiental”. Además, “la Comunitat dejará de tener el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales más alto de España y los alicantinos con menos recursos estarán eximidos del pago de tasas”. Por ejemplo, por comprar una vivienda de 200.000 euros se pagará un 6% de tasas en lugar del 10% que se paga actualmente con el PSOE”.   

Císcar niega que “la reducción de impuestos vaya en detrimento de los servicios sociales, puesto que el PP recortará en los chiringuitos que han creado Puig y Oltra esta legislatura para enchufar a sus amigos”. Entiende que “se trata de invertir en lo imprescindible y dejar que el dinero lo tengan en sus bolsillos los alicantinos”. Recuerda que “tener más impuestos no significa mejores servicios porque el PSOE y Compromís han dispuesto de diez mil millones de euros más y, sin embargo, han aumentado las listas de espera en los hospitales“.

Contrapone esta filosofía del Partido Popular con la “sangría fiscal” que han vivido los alicantinos los últimos años: “Desde que gobierna Puig la presión fiscal ha aumentado un 31%. Los ciudadanos de la Comunitat Valenciana pagan 3.080 millones de euros más en impuestos y tasas que hace cuatro años” .

“No puede ser que los alicantinos tuvieran en 2018 los salarios más bajos de toda España y los impuestos más altos”, indica Císcar, frente a “la revolución de Bonig para dar mayor capacidad económica para los ciudadanos y las empresas”.