El Partido Popular Provincia de Alicante critica la falta de consenso y diálogo de la Conselleria de Educación para comenzar a impartir desde este mismo curso 2018-2019 educación islámica en colegios públicos, puesto que ninguno de los centros elegidos en Almoradí y Crevillente tienen ni demanda ni conocimiento de que debían empezar con esta asignatura. La vicesecretaria de Políticas Sociales, Loreto Cascales, asegura que “el Consell solo actúa de forma autoritaria pasando por encima de familias, profesores y ayuntamientos con los alumnos como víctimas de su política”.

Los populares recuerdan que “la introducción de esta enseñanza en el sistema educativo no ha pasado por ningún debate fuera de la Conselleria”, por lo que “supone otro caso más de imposición dictada por Marzà desde los despachos a las clases”. El Partido Popular Provincia de Alicante “rechaza de manera contundente esta forma de actuar de la Conselleria con el permiso del presidente Puig” y pedirán explicaciones en Les Corts.

“Da igual que sea el valenciano o la religión musulmana”, indica Cascales, “es indignante que este conseller, Vicent Marzà, y este presidente, Ximo Puig, hagan de la educación un campo de experimentos políticos y sociales”. La dirigente popular considera que “la nueva ocurrencia” de Marzà plantea numerosas interrogantes como quiénes serán los profesores elegidos para impartir esta asignatura; cuáles han sido los criterios para elegir estas poblaciones; a qué niños irá dirigido y qué temario se dará en las aulas. “Nos parece poco serio hacer anuncios públicos sin tener un proyecto educativo claro”, reitera la dirigente popular. 

Loreto Cascales subraya “la incongruencia que el Consell quiera eliminar la educación concertada y religiosa sin importarle la demanda social existente y, sin embargo, vaya a introducir la enseñanza islámica en los centros cuando ningún colegio la ha pedido formalmente”. Entiende que “el Consell quiere abrir un nuevo debate público en torno a la educación musulmana con la trampa de que quien se niegue tacharlo de xenófobo”, explica la vicesecretaria de Políticas Sociales, “y ahí no nos van a encontrar”.

“Es vergonzoso que tengamos que debatir sobre la religión en las aulas como cortina de humo para tapar la negligente gestión del Consell”, indica Cascales. Recuerda que “los barracones crecen en ciudades como Alicante y el único modelo educativo que entienden Puig y Marzà es de la radicalidad nacionalista contra la libertad de las familias, que suma más de 30 sentencias en contra del Tribunal Supremo”.

El Partido Popular “permanecerá siempre al lado de los padres para defender la libertad educativa en la provincia de Alicante frente a las imposiciones de este Consell y a favor de unos colegios públicos y concertados donde los niños tengan la necesaria formación humana y científica para afrontar los retos de un mundo global”.  Entiende que “el debate de la religión enmascara los auténticos problemas de los padres como la introducción de las nuevas tecnologías en las aulas o, además del inglés, si es necesario una segunda lengua extranjera en el sistema educativo”.

“Todo esto no les importa ni a Puig ni a Marzà porque su único objetivo es convertir la escuela en centros de adoctrinamiento nacionalista para garantizarse ellos su futuro sin importarle el de nuestros hijos”, asegura Cascales.