El Partido Popular Provincia de Alicante acusa al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y al conseller de Educación, Vicent Marzà, de “pisotear” los municipios de Crevillent, Almoradí, La Vila Joiosa y Catral al “imponer sin diálogo ni consenso” la oferta de educación islámica o evangélica en los colegios desde este mismo curso. La vicesecretaria de Políticas Sociales, Loreto Cascales, critica que “el Consell utiliza los valores religiosos en las escuelas como cortina de humo ante el rechazo del Supremo a su doctrinario sistema plurilingüe” y de intentar implantarlos “de sorpresa y por la fuerza, sin darlo a conocer a padres, profesores ni responsables municipales”.

Los populares no tienen conocimiento de que ningún colegio haya solicitado impartir religión islámica ni tampoco evangélica, caso de La Vila Joiosa, por lo que entienden que es “otra imposición más del Consell en educación”. Recuerdan que “la Conselleria ya se echó atrás en Castellón ante las protestas de los padres y ahora importan este plan a Alicante en otro caso claro más de menosprecio hacia nuestra provincia porque aplican ideas sin contar con nadie”.

Cascales subraya la “incoherencia” de un Consell que “rechaza la educación religiosa en las aulas, a la que ataca sin piedad en los colegios concertados durante tres años, y de repente amplía las materias sin preguntar y sin planificación alguna”. La dirigente popular recuerda que “se mantienen las dudas sobre quién dará estas materias, con qué calificación contarán los profesores y cómo se va a estructurar la jornada escolar ya con el curso empezado”.

La dirigente popular lamenta el “desbarajuste” que “las ocurrencias” del Consell provocan en los centros. “Es un Consell que agoniza porque ha sido capaz de poner en marcha ninguna iniciativa positiva para los padres ni los profesores en una legislatura y que solo se mueve por golpes de efecto”, asegura Loreto Cascales.

Por estos motivos, el PP “rechaza la implantación impuesta de la religión islámica o evangélica con el curso ya empezado y sin contar con padres, profesores y ayuntamientos”. Cascales recuerda que “somos el único partido a favor de que las familias elijan en qué valores quieren educar a sus hijos”, entre ellos los religiosos.

“Es necesario una política educativa con libertad para las familias, alejada del sectarismo actual y sostenida por una preocupación verdadera por los alumnos y sus problemas”, asevera la dirigente popular.