El Partido Popular de la Provincia de Alicante pedirá ampliar las medidas excepcionales de sequía decretadas por el Ministerio de Agricultura hasta la finalización del próximo año hidrológico, en octubre de 2018, para que los agricultores “puedan hacer frente al mayor problema que sufrimos en la provincia”. El presidente provincial, Pepe Císcar, y los miembros del Grupo Popular en la comisión de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados se han entrevistado este lunes con el presidente de la asociación Asaja-Jóvenes Agricultores de la Provincia de Alicante, Eladio Aniorte, para exponerles las medidas que los populares van a llevar al proyecto de ley sobre sequía en la Cámara Baja.

Císcar reclama que “todas las administraciones vayan de la mano” para paliar los efectos de la sequía que sufre la provincia de Alicante desde el año 2015. El líder de los populares alicantinos pone de relevancia el plan de infraestructuras hídricas presentado por la Diputación Provincial de Alicante, dotado con diez millones de euros, y pide al Consell que “participe” en este proyecto. Recuerda que, por su parte, el Ministerio de Agricultura ha invertido más de 84 millones de euros en 38 actuaciones hidrológicas en las cuencas del Júcar y el Segura, a las que se ahora se añadirán las dotaciones del nuevo decreto de sequía. “En España hay agua de sobra, ahora tenemos que encontrar soluciones para que llegue a la provincia de Alicante”, manifestó el presidente popular.

Por su parte, la portavoz de Agricultura en la citada comisión, Ascensión Carreño, explicó que estas medidas incluyen deducciones y bonificaciones a la Seguridad Social, que suponen 54 millones de euros para los agricultores, además de adelantar otros ocho mil millones de euros en ayudas europeas (PAC). En cuanto a las actuaciones, el Gobierno ha autorizado la apertura de más pozos de sequía y sumará veinte millones de euros para abaratar el agua desalinizada.

Al respecto, la portavoz de Medio Ambiente, María Teresa De Lara, aseguró que el Gobierno “continuará con los proyectos de desalizadoras puestos en marcha por el Ejecutivo socialista para que la Unión Europea no nos reclame la subvención que se pidió en su día”. Como prueba de este compromiso, Císcar anunció que en abril de 2018 estarán terminadas las obras de potencia eléctrica de la desalinizadora de Torrevieja, que permitirán duplicar su producción hasta los 80 hectómetros cúbicos.

Sin embargo, el Partido Popular “es consciente de que la desalinización es complementaria” de otras actuaciones hídricas y continúa reivindicando los trasvases como la mejor forma de disponer agua de calidad y barata para la provincia de Alicante. El presidente de Asaja-Jóvenes Agricultores, Eladio Aniorte, apoya el compromiso del Partido Popular con la política de trasvases como “la única que puede garantizar de manera plena el agua que necesitamos para crear alimentos”.

Aniorte ha señalado que la situación de sequía en el Sureste es un proceso cíclico que se va a ir acrecentando conforme pasen los años y se agrave el cambio climático. Con ello, el representante de Asaja ha manifestado que “esta situación de sequía no va a tender a solucionarse, sino a ser más agresiva cada año, por lo que la interconexión de cuencas es la única solución para la agroindustria más importante de España, la del sureste”.

El presidente de Asaja en Alicante reconoció que el pasado año hidrológico “ha sido muy duro” para el campo alicantino y que, si no llueve pronto, se perderán cerca de 20.000 hectáreas de cítricos y siete mil de hortalizas en la provincia. Al respecto, el presidente de los populares alicantinos reclamó al Consell “actuaciones urgentes” para disponer del agua depurada para el riego agrícola. Recuerda la propuesta en Cortes para conectar la depuradora de Rincón de León, en Alicante, con las comunidades de regantes de Aspe y el Vinalopó.

“No podemos permitir que ni una gota de agua depurada se pierda en el mar”, reclamó Eladio Aniorte. Císcar recuerda que, cada año, se pierden 80 hectómetros cúbicos de caudales tratados, “algo que no nos podemos permitir”.