El Partido Popular Provincia de Alicante culpa al secretario general del PSPV-PSOE, y presidente de la Generalitat, Ximo Puig, de “paralizar la ciudad de Alicante al mantener al alcalde”, Gabriel Echávarri, a pesar de que “hasta sus ex socios le han abandonado y usan esta debilidad para chantajearle en los presupuestos”. El coordinador general, Rafael Candela, considera que “la actitud de pasotismo de Puig con el Ayuntamiento demuestra que el jefe del Consell prefiera una ciudad débil que no se defienda y reclame a Valencia lo que le pertenece”.

“Si Puig quiere que la capital provincial, la segunda ciudad de la Comunitat, salga adelante debería apartar a Echávarri y permitir que el Ayuntamiento tenga un proyecto nuevo que dé a la ciudad más oportunidades”, considera Candela. En su opinión, “los socialistas se atrincheran en el Ayuntamiento de Alicante solo por venganza y beneficio propio en perjuicio de los alicantinos”. Pone como ejemplo las “amenazas de grupos como Guanyar para aprobar un presupuesto”.

Rafael Candela entiende que “los trámites del presupuesto demuestran que hay un gobierno incapaz de gestionar una ciudad como Alicante y los dirigentes socialistas ni se preocupan de que una de las locomotoras de la provincia no funcione”. El coordinador general de los populares alicantinos considera “otro ejemplo del menosprecio de Puig a los alicantinos”.

“Echávarri ha sobrepasado todas las líneas rojas que el PSPV decía tener y continúa como alcalde con una minoría absurda porque Puig prefiere una Alicante débil que no replique cuando la deja sin la Agencia Valenciana de la Innovación o le reduce las transferencias en los presupuestos de la Generalitat Valenciana”, considera el coordinador general. 

El dirigente alicantino recuerda que Echávarri está procesado, a falta del último recurso, por prevaricación en el llamado ‘caso Comercio’ e investigado por el mismo delito tras expulsar a una funcionaria. “El alcalde ha sobrepasado los límites democráticos y solo se mantiene porque Puig no mueve ficha y sus socios, quienes se dicen regeneradores de la política, no permiten al partido más votado por los alicantinos presentar una moción de censura o llegar a una investidura”, asegura Candela.