La senadora Adela Pedrosa presentará una proposición en la Cámara Alta para instar al Gobierno a que ejecute las mejoras pendientes en la A-31 y evitar, de esta forma, los ‘puntos negros’ de esta peligrosa carretera, muy congestionada por el intenso tráfico que soporta. Pedrosa y representantes de los municipios del Vinalopó por los que transcurre la vía se reunieron este viernes para reclamar “sensibilidad y sentido común” al Ministerio de Fomento para que “la amplicación de los carriles de la A-31, su mejora y accesibilidad sea una realidad cuanto antes”, manifiesta Pedrosa. “Un nueva autovía sería sinónimo de menos accidentes, muertos, más seguridad y mayor competitividad para el Vinalopó”, exige.

Más de 700.000 personas se beneficiarán de una actuación “imprescindible no solo para los habitantes de la comarcas del Vinalopó, sino para toda la provincia”, recalca Pedrosa, “porque somos la puerta de entrada desde Madrid a Alicante”. Entiende que “la mejora generaría un impacto positivo más allá de estas tres comarcas, con un beneficio global y conjunto para los alicantinos”.

Reitera que “es ahora el momento adecuado para ponerla en marcha”, una vez que el pasado 1 de abril la vía ha sido asumida por el Ministerio de Fomento, a través de la sociedad Seittsa. La senadora reclama “dejarse de reproches y ponerse manos a la obra en esta carretera porque la necesitamos”.

El proyecto de adecuación y reforma de la autovía A-31 de Alicante, en el tramo de la A-70 con el límite de Albacete, se inicia a mediados del año 2004 por el Ministerio de Fomento, entonces gestionado por el PSOE. Sin embargo, no es hasta julio de 2009 cuando el proyecto se aprueba definitivamente tras demorarse la Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Para entonces, la crisis ya había golpeado a Ciralsa, la empresa encargada de su ejecución, que entró en concurso de acreedores. 

El presupuesto base en el año 2009 fue algo inferior a 71 millones de euros (70.960.506,01 euros en concreto), más IVA. Los populares calculan que esa inversión rozaría en la actualidad los 86 millones de euros.

“Nueve años después ya es posible poner en marcha una inversión que salvará vidas en los municipios del Vinalopó”, insiste Pedrosa, “por lo que ni el Ministerio ni nadie debe poner por delante ninguna excusa para dar prioridad al proyecto”. Recuerda que la intensidad media diaria supera los 60.000 vehículos, de los cuales 6.500 son camiones, por lo que provoca una importante congestión en la vía, lo que unido a un trazado heredado de la antigua carretera nacional la hace muy peligrosa. De hecho, la DGT registró en el año 2015 un percance a la semana en esta vía y los bomberos tienen que intervenir en rescates no menos de dos veces al mes. “Es intolerable la situación en la que está la A-31”, insiste Pedrosa, “y esto no es un tema de partidos, sino de ciudadanos, por lo que pedimos que todas las formaciones se unan al Partido Popular en esta petición para el Gobierno central”.

“La reivindicación de una mejora en materia de infraestructuras de la A-31 se prolonga demasiados años en el tiempo, mientras los ciudadanos de esta zona hemos visto pasar anuncios de inversión que nunca se han producido”, como el del Ejecutivo de Zapatero en 2006, reivindica Pedrosa. “Es por justicia social que reclamamos que de manera definitiva se haga esta actuación”, dice.